
Hay cosas que se repiten.
Situaciones, decisiones, formas de estar con otros…
Y no siempre está claro por qué.
A veces uno intenta entenderlo, darle una explicación, ordenarlo… y aun así, algo sigue sin encajar.
No hace falta tenerlo claro para empezar a hablar de ello. Hay un lugar para poder detenerse en eso, sin tener que saber exactamente qué decir, sin tener que llevarlo todo pensado, simplemente haciendo espacio para que algo comience a desplegrarse.
A veces se empieza hablando de algo concreto, otras veces no está tan claro por dónde seguir.
Puede aparecer una escena, una preocupación, una duda… o simplemente una sensación difícil de ubicar.
Con el tiempo, algunas cosas empiezan a decirse de otra manera, o se repiten de forma distinta. Y eso, a veces, abre la puerta para poder escucharlo de manera diferente.

No siempre hay respuestas inmediatas, pero a veces algo empieza a moverse.
La frecuencia de las sesiones la valoraremos en conjunto, dependiendo del momento del proceso en el que nos encontremos.
Usualmente, es recomendable hacer sesiones semanales para favorecer la continuidad y darle espacio suficiente a lo va surgiendo, teniendo el foco en el trabajo que vamos haciendo y la presencia que éste nos demanda.
Si decides empezar, iremos viendo qué lugar puede tener este espacio para ti y de qué manera trabajar aquello que hoy te trae a consulta.
Las sesiones las realizaremos de forma online, procurando mantener la privacidad y una buena conexión, para que el trabajo fluya con naturalidad.
Si algo de esto te resuena, puedes ponerte en contacto conmigo para concertar una primera cita, en la que nos conoceremos y valoraremos qué se está poniendo en juego en este momento y comenzaremos a trabajar.
A veces una primera conversación ya permite situar algo importante; otras veces hace falta un poco más de tiempo para ubicar dónde estamos.
También, si lo prefieres, antes de contactarme, puedes conocer un poco más de mí.